sábado, 30 de mayo de 2015

Terremoto

Reloj de arena - Fernando Cruz de Castro


     Amontonados y acobardados esperaban el terremoto que de un momento a otro removería su universo. Nunca sabían cuándo iba a acontecer, aunque era un hecho recurrente en sus agitadas vidas.

     Todos querían evitar ser los primeros en caer al vacío cuando el vórtice se abriera bajo ellos. Su existencia quedaba reducida a una espera y la consabida sensación de vértigo que venía después.

     Por fin sucedió. Su mundo tembló y comenzó la rápida caída; un tobogán hacia ninguna parte.


     —Esto es un reloj de arena, mide una hora exacta —escuchó un amnésico grano que intentaba sujetarse a la pared de cristal, otra vez.