domingo, 19 de julio de 2015

Mis inolvidables vacaciones de 1995



¿Nunca habéis oído la expresión: “si lo sé no vengo”? Pues eso es  lo que pensé cuando vi el dichoso hotel.
Soy poco amiga de fríos y me convencieron, no sé cómo, de cambiar mis vacaciones estivales de tumbona, playa y chiringuitos, por un viaje a algún lugar del norte de Europa.
—Hagamos algo diferente —comentó de una de mis  amigas.
Accedí a regañadientes y me hicieron prometer  que lo dejaría  todo en sus manos. Esta vez,  ellas se encargarían de contratar el paquete vacacional. Yo era siempre la que preparaba los viajes: Caribe, cayos de Florida, Ribera Maya, Canarias y Cádiz  eran nuestros  destinos habituales. Nunca se habían quejado. Bueno, había algunas protestas de vez en cuando, por el calor y la repetición de lugares, pero siempre eran acalladas por los maravillosos hoteles que conseguía y  lo descansadas que volvíamos: todo el día de la playa a  la piscina y de hamaca en hamaca.

domingo, 12 de julio de 2015

El patinazo.

Piscina - Ivonne Guevara

Lo vi tan claro y tan transparente que no pude contenerme. Sin pensarlo me tiré a la piscina.

—María, hace tiempo que estoy deseando decirte algo.

Al instante me di cuenta del error. Observé indecisión en su mirada y temor a las palabras que pudieran venir detrás.

—Ese corte de pelo te queda muy bien —dije despreocupado

Ella me miró sorprendida.

Acababa de advertir que aquella piscina no tenía agua pero, por lo menos, había conseguido caer de pie y no estrellarme.