viernes, 18 de octubre de 2013

Andalucía

Pintura de Manuel Barahona
en la orill
Tierra de hombres y mujeres que trabajan bajo el sol encorvados sobre las vides.
Manos añejas y agrietadas por el frío que envuelven la naranja y la aceituna.
Ojos tristes por un destino cierto del que no pueden sustraerse.

Tierra de alegría a la que aferrarse para no morir de pena.
Máscaras y disfraces que critican el devenir de su historia.
Batas de volantes que abanican el aire al caminar.
Botas de peregrinos desgastadas en mil caminos en busca de esperanzas.


Puerto de pescadores de Estepona - Obra de Blanca Larrauri Estefanía.

Tierra de mar con capitanes apostados en la orilla, esperando una ocasión.
Marineros que susurran una oración, mientras tejen sus redes.
Barcas que dormitan en los puertos ancladas en la desesperación.

Tierra de arte y sentimientos a flor de piel.
Pasos esculpidos y portados a hombros por la devoción.
Historias de otras gentes que permanecen en la nuestra.
Piedras que llevan a cuestas los siglos y forman y conforman el paisaje.

El baile de Joaquín Sorolla































Tierras con aromas a hierbabuena y jara en los caminos, perfume de azahar y jazmines en los patios.
Sillas de enea a la puerta y cántaros de barro que guardan el recuerdo del agua fresca sacada de los pozos.

Tierra de cante que surge del sufrimiento y del dolor.
Bailes que sirven para enamorar, mirando al alma de la mujer en cada pase.
Tacones que al pisar fuerte, muestran el orgullo de esta tierra, la nuestra.
               
                    Mariló (29/02/2013)